pilar rodríguez-castillos

(todo lo que necesitas es un tango)

Transcripción de la entrevista publicada por Casa de Uruguay en diciembre del 2001.

Hablar del canto popular uruguayo, es hablar de Osiris Rodríguez Castillos. Su obra trascendió mas allá de nuestras fronteras. Difícilmente un uruguayo, y sobre todo, que haya crecido en las décadas de los 60 y 70, escuche su nombre y no tenga la sensación de haberlo escuchado en alguna parte.

Lo que puede extrañar es asociar ese apellido a una joven artista, con un amplio historial en el mundo del espectáculo. Estamos hablando de Pilar Rodríguez Castillos, hija del poeta, compositor y de tantas otras cosas... "El Uruguayo" se encontró con Pilar, en Madrid, en un día muy especial: el 25 de diciembre. Faltan escasas horas para que la Sala Clamores (lugar de encuentro de los artistas madrileños con su público), le abra sus puertas nuevamente y nos pueda deleitar con su actuación. Cuenta también con el apoyo de la Casa de Uruguay en Madrid "José Gervasio Artigas". Frente a ella, nos invaden tiernos recuerdos del exilio político de Osiris en Madrid. Como compositora y cantante, es inevitable preguntarle (con algo de malicia por nuestra parte) en cuanto asume la influencia de su padre. Nos parece que le gusta la pregunta, porque sonríe.

- En todo, absolutamente. No me da por "desmarcarme" de mis raíces. La influencia de los padres es algo natural, aunque sería ridículo buscar la sombra de Osiris en todo lo que yo proponga o genere. Pero a mí me gusta descubrir que tenemos puntos de contacto.

- ¿Qué te dió por el tango?
- ¡En realidad al tango le dió conmigo! No te rías, mirá, parte de ese proceso de aceptar mis "influencias" fue preparar una "demo" muy acústica con cinco temas, para proponer acá en España. Tres míos (nunca había cantado nada de otros autores), una milonga de mi padre, y un tango (mi madre cantaba tangos). Ahí tenés más o menos la proporción en que acepto las famosas influencias de las que hablábamos.

Parece que da por contestada la pregunta pero esperamos que nos explique lo del tango. Se da cuenta y sigue:

- Ah bueno y acá en Madrid el Tango se me echó encima. Me empezó a salir laburo cantando tango y me dije: "relájate y disfruta". Pero yo sabía que era como un romance pasajero. Aunque sinceramente no tengo ganas de ser radical con él.

- Hoy volvés a la Sala Clamores... ¿Más tangos?
- Muy poquito. Escribí bastante desde mi último disco (editado en Buenos Aires) y me apetece contar cosas nuevas. Además yo no soy realmente tanguera, mi encare de la vida es mucho menos desgarrador. Hoy voy a aplicar el mestizaje: tiene mucho sentido para mi molestar a los "puristas". La pureza es un plomazo y en lo que a mí respecta, limita las posibilidades estéticas.

- Decinos en pocas palabras lo que té proponés para hoy en la Sala Clamores, y quienes te acompañan.
- Tengo la suerte de contar esa noche con músicos muy cambas: Marcelo Raigal (Rosario) en piano, Walter Silva (Mar del Plata) en guitarra. Ambos arreglistas y compositores. Sólo por ellos vale la pena ir a tomarse un mojito a Clamores.

- Me imagino que vos vas a hacer algo.
- Sí claro. Me tomaré un mojito con ustedes, les cantaré todas cosas ciertas, aplicaré las influencias de mis ancestros conscientemente... Ah, y les contaré como por ejemplo "Malena" bien puedo haber sido una milonga norteña si el autor no se hubiera empeñado en que cantara el tango...

Estuvimos en Clamores, la sala casi llena, muchos compatriotas entre ellos su hermano Federico (que ya oirán hablar de él). Pilar nos hizo vibrar, reír y la emoción nos traicionó y se nos escapó alguna lágrima. Muy bueno, pero nos debe esa bebida cubana tan buena y refrescante como es el mojito.

Juan Sotelo

Febrero, 2008 PRC

Invitación

¿Te gustaría que te avisáramos cuando Pilar actúe en tu ciudad?
Envíanos un correo con tu nombre y tu ciudad solicitándolo a la siguiente dirección:
info@pilarrodriguezcastillos.com
y te enviaremos una invitación.

Febrero, 2008