UNA MILONGA
Matungo Osiris nunca me escuchó cantar una de sus canciones.
Él fue un padre diferente porque era un hombre diferente.
Nunca perdió su objetivo de cambiar el mundo y creo firmemente que ni por un instante dudó de que finalmente se podría.
Vivió con intensidad y destreza y jamás vendió ni una sola de sus palabras.
A mi hermano Federico y a mi nos inoculó su interminable curiosidad y un mucho de su cinismo. Ahora, cuando
nos reunimos de vez en cuando es como si él nos sobrevolara todo el tiempo.
Yo lo adoraba... y de niña a veces quise que fuera como los otros padres.
Pero ahora sé que era justo el padre que quería tener.
(Letra y Música: Osiris Rodríguez Castillos)
Matungo